Iniesta, la última piedra en el zapato de Bartomeu

Verano para olvidar del presidente del Barcelona, al que la suerte le es esquiva en casi todos los sentidos. Comenzó Josep Maria Bartomeu con la ilusión de fichar a Verratti, pero a pesar de convencer al jugador, el PSG se cerró en banda y se negó a negociar con el conjunto culé. Para colmo, además de quedarse sin la posibilidad de hacerse con el centrocampista italiano, el jeque árabe del equipo galo contraatacó, como todo el mundo sabe, con el fichaje más caro hasta la fecha del fútbol mundial: Neymar se fue a Francia, dejando un importante vacío no sólo en la delantera, sino en la configuración de la plantilla.

A pesar de haber tenido prácticamente todo el mes de agosto para encontrarle un recambio al brasileño, Bartomeu y compañía se esperaron hasta la última semana para cerrar la plantilla. Eso, después de dar volantazos en las gestiones. Pese a tener prácticamente atados a Iñigo Martínez, de la Real Sociedad, y sobre todo Seri, del Niza, los dirigentes culés se echaron atrás a última hora, demostrando la ineficacia y la nula claridad de ideas a la hora de diseñar el equipo. Eso sí, ficharon a precio de oro: Paulinho, de 29 años y procedente de la liga china, costó su cláusula, 40 millones.

Con 222 millones de euros en el bolsillo, a Bartomeu le han querido tomar el pelo por todos lados. El Borussia Dortmund consiguió que la desesperación azulgrana por encontrar un recambio a Neymar se tradujera en 105 millones de euros, más 40 en variables, por el fichaje de Dembélé. A última hora trataron de reírse en la cara del presidente el Liverpool, pidiendo 200 kilos por Coutinho, o el PSG, que a punto estuvo de colar a Di María por unos 60 kilos. Otra super operación por un jugador acabado, de 29 años y que encima procedía del equipo que ha arruinado el verano a Barto.

Lo que preocupa ahora al barcelonismo es la renovación de Messi, que al parecer no ha firmado aunque sí ha dado su visto bueno, y la de pesos pesados de la plantilla como Andrés Iniesta, con el que el presidente aseguró que tenía un principio de acuerdo para su renovación y que sin embargo, ayer mismo, el propio jugador manchego se encargó de desmentir con un escueto y a la vez rotundo “no”. Tras el show veraniego, al que todavía le quedan unos días, toca volver a pensar en la Liga. Este fin de semana los de Valverde se miden al Espanyol. Una gran ocasión para ver debutar a Dembélé.