L. A. Galaxy 1-2 Barcelona

Nada nuevo bajo el sol. El Barcelona despidió la temporada ganando y la comienza, aunque sea con el prefijo delante, haciendo lo mismo. Ante Los Ángeles Galaxy no estuvieron los futbolistas que jugaron la Copa América, entre ellos Leo Messi, pero los azulgrana, con un equipo mezcla de calidad, juventud y talento, no tuvieron muchos problemas para deshacerse del cuadro americano, en cuyas filas había viejas glorias como Gerrard o Keane.

La primera media hora del Barça fue frenética y desarboló a los estadounidenses, que vieron como el ritmo que imponían los culés no cuadraba con el marco del partido. Los de Luis Enrique, que estrenaron indumentaria con las franjas horizontales, tuvieron suficiente con un gol de Luis Suárez para estrenar el electrónico del Rose Bowl. El charrúa, que este curso sí podrá iniciarlo desde el principio, se mostró muy activo en punta de lanza.

Otro de los futbolistas que salió de la partida y que se gustó fue Douglas, en el ostracismo la mayor parte del ejercicio pasado y que esta vez, a pesar de la renovación de Dani Alves, podría convertirse en el segundo lateral hasta que Aleix Vidal pueda jugar, en enero. El brasileño ganó confianza en un equipo en el que tendrá las cosas complicadas. En una situación similar se encuentra un Sergi Roberto que también aprovechó su oportunidad y la redondeó con un gol.

Meier, en las postrimerías, recortó distancias y dejó el definitivo 1-2 que, en estos encuentros de pretemporada, importa menos que las sensaciones. Éstas, por lo pronto, son más que positivas. El sábado toca nada más y nada menos que el Manchester United, rival con cara y ojos.